R- El Partido Colorado ha dado muestras de franca recuperación en las elecciones nacionales de octubre. En el departamento de Maldonado, este crecimiento hizo que pasara de un 8% en el 2004 a un 23 % alcanzado en octubre de 2009. ¿Qué lectura hace usted de esta situación?
C.B.- Que la tonificación, la vitalidad del Partido es una realidad. Y esto lo ha hecho Vamos Uruguay en todo el País. Y Vamos Maldonado en este departamento. Esa revitalización es porque hay hombres nuevos, personas de bien, que tienen una guerra frontal contra el tráfico de influencias y contra los enriquecimientos inexplicados. Los colorados y batllistas volvemos a respirar hondo, el Partido está en marcha y nadie en la historia de este País ha hecho tanto por su pueblo. Pues bien, volvemos a nuestra raíz. Y eso se logra con hombres decentes.
R- ¿Es posible mantener este crecimiento en las elecciones municipales de mayo a pesar que el escenario político departamental parece estar polarizado entre blancos y frenteamplistas?
C.B.- Yo no creo en esa polarización. Creo que eso es lo que quieren hacer creer tanto los blancos como el Frente, hacer pensar a la población que esta elección se juega sólo con 2 jugadores. Y no es así. Conozco este departamento, y conozco más gente (por mi propia profesión) que muchos. Lo que yo veo, concretamente con respecto a Antía y De los Santos, es desilusión, desinterés, falta de motivación para votarlos. La lucha personal que tienen, deberá ser resuelta por la justicia. Eso no es lo que motiva a los vecinos para votar un Intendente, al contrario. Hay ansiedad por la opción colorada y batllista.
R-Su candidatura a la Intendencia de Maldonado es una señal de compromiso de Vamos Maldonado, al presentar una candidatura fuerte, con un hombre conocido a nivel departamental y con experiencia en cargos políticos importantes como lo fue su pasaje por el MSP. Entre otras cosas tiran por tierra las especulaciones que hubieron en su momento, en cuanto a apoyar al candidato blanco para evitar que la izquierda siguiera al frente del gobierno comunal. ¿Esto implica una visión crítica de los anteriores gobiernos municipales, tanto del Partido Nacional como del Frente Amplio?
C.B.- No está en nosotros hacer una campaña “contra” el Frente, en este caso. No hay que desnaturalizar nuestro partido, somos muy distintos de los blancos y somos muy distintos del Frente. Nuestra lucha es por la positiva: con propuestas concretas, con cosas que pueden hacerse, y hacerse con seriedad y basados en la honestidad. Hacer todo eso precisamente, en lo que los demás flaquean. Ahora que estamos ahuyentando fantasmas del pasado, que estamos creciendo y ganando en credibilidad, que nuestras propuestas son concretas y positivas, ¿ahora se nos pide votar a Antía para ganarle a De los Santos? No me presto a ese juego. Los colorados volvemos a casa, como dijo Hugo de León. Nuestra “casa” es más “rica” que la de ambos, juntos.
R-¿Cuál es el rol social y el modelo de gestión administrativa que puede esperarse de su conducción al frente de la Intendencia de Maldonado?
C.B.- El modelo de gestión que usaremos es el mismo que ya usamos en el Pereira Rossell, o en el Fondo Nacional de Recursos para la Medicina Altamente Especializada y en el Ministerio de Salud Pública: me lo enseñó la vida y mi familia. Conseguir que las cosas se hagan, no defraudar, no mentir, ser honesto hasta el límite de salir más pobre de lo que uno es al entrar. Y hacerlo con los presupuestos que uno tiene, sin aumentar impuestos ni más cargas a los vecinos. En las licitaciones que se adjudican y en los contratos que se hacen, tiene que quedar muy claro porqué se hacen. Ese es, en términos sencillos mi modelo de gestión. Y entiendo que eso es cumplir con un “rol social”.
R.- El 10 de febrero próximo está citada la Convención Departamental del Partido Colorado para la proclamación de los candidatos a la Intendencia. Usted será proclamado como candidato de Vamos Uruguay y el sanabrismo proclamará al suyo propio. ¿Están dadas las condiciones para la confección de un programa de gobierno común, o las diferencias existentes entre ambos sectores lo hacen inviable?
De mi parte no habrá una predisposición en contra, ni caprichos políticos. Los vecinos de Maldonado y los colorados y batllistas no quieren eso. Las banderas que enarbolamos (y que no estamos dispuestos a arriar) son las que le he ido mencionando a lo largo de esta entrevista. Lo que pasa, es que lo que usted llama “el sanabrismo” obedece al liderazgo de Sanguinetti, que como usted comprende no es el de Pedro en Vamos Uruguay. ¿El “sanguinetismo” o el “sanabrismo”, como usted le llama, está dispuesto a adoptar esta filosofía política? Habría que preguntarle a ellos. Yo por mi parte funciono sin preconceptos, pero soy muy firme en mis convicciones.
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